lunes, 28 de enero de 2008

6. Ernesto Jodos Trío - Homenaje a Lennie Tristano








Ernesto Jodos Trío: Two, not one (Lennie Tristano)

Hay quienes dicen que es el mejor pianista de jazz que ha dado la Argentina después del legendario Enrique Villegas, pero él se resiste a la comparación: “En la música no debe existir esa clase de competencias. Y además me parece que hay en Buenos Aires muy buenos pianistas que hacemos jazz, cada uno a su manera.”

Entre sus proyectos se contó un dúo de improvisación con Gerardo Gandini y el trío Cambio de celda, con Martín Iannaccone en violoncello y Sergio Verdinelli en percusión. Pero Jodos aborda en este caso un repertorio más tradicional, que no lo muestra a él como compositor, sino como intérprete. Este nuevo disco en formación de trío, con el talentoso Hernán Merlo en contrabajo y Eloy Michelini en batería, homenajea a Lennie Tristano y otros músicos cercanos a él, como Lee Konitz o William Bauer. En este disco, más allá de lo musical -que el oyente podrá juzgar por sí mismo- hay dos cuestiones para destacar. Primero que la filial de un sello multinacional como Sony Music le brinde su apoyo a un músico argentino como Ernesto Jodos. Y segundo, el rescate en sí mismo de una figura como la de Lennie Tristano (1919-1978), quien era precisamente alguien poco afecto a las disqueras.

Hijo de inmigrantes italianos, una enfermedad congénita hizo que Tistano se quedara ciego a los nueve años. En una escuela para invidentes recibió sus primeras nociones de música y aprendió a tocar varios instrumentos. Más tarde ingresó al American Conservatory de Chicago. Hay quienes dicen que si finalmente se dedicó al jazz, en vez de a la música clásica, fue por necesidad de ganar dinero con relativa rapidez. Aunque también tuvo que ver con esto el haber escuchado a Duke Ellington. A finales de la década de 1940, su nombre equivalía, en el terreno del jazz moderno en piano, a lo que Charlie Parker era en el saxo alto.

Volviendo al Mono Villegas, él decía que no puede hablarse con propiedad de un jazz argentino, sino en todo caso de músicos argentinos que hacen jazz. También sostenía que él no era un pianista de jazz, sino pianista a secas. Ernesto Jodos admite su acuerdo con la primera parte de este asunto, pero se considera en cambio un pianista de jazz. "La esencia del jazz es improvisar. Si no hay improvisación, decididamente no habrá jazz. Pero lo hay allí donde se inventan melodías, armonías y ritmos en el momento, con o sin una base predeterminada. Pero más allá de estas cuestiones la música es música, y es buena o es mala, sonará bien o sonará mal, y el resto dependerá de los gustos."

Para más información sobre este disco y el intérprete:
www.ernestojodos.com.ar

domingo, 13 de enero de 2008

5. Tutto Fellini










¿Qué es un clásico? En música, tanto puede tratarse de una obra compuesta durante el clasicismo, como de una pieza musical que superó el desafío del paso del tiempo. Clásico es Mozart, lo mismo que Haydn, por haber vivido en la segunda mitad del siglo XVIII. Pero clásicos (claro está que en un sentido muy diferente de la palabra) son también Frank Sinatra o Los Beatles. Y si los clásicos de la antigüedad componían en ocasiones músicas para acompañar diferentes acciones escénicas en un teatro, los clásicos del siglo XX muchas veces hicieron lo propio para el cine.

La relación de la música con el cine es particular. Concebida en su origen como un soporte audible para las imágenes, para darles cierto dinamismo o generar algún clima en orden a lo dramático, en algunas ocasiones cobran un peso propio, cuando no se independizan directamente. En el caso de las películas de Federico Fellini, es casi imposible pensarlas por fuera de la relación que vincula las imágenes con la música de Nino Rota, sea que hablemos de La Strada, La dolce vita, Boccaccio 79, el Satiricón, Apuntes de un director, 8 1/2, Amarcord o Ensayo de orquesta, por nombrar sólo algunas de las más conocidas.

Este particular matrimonio artístico es rescatado por una edición discográfica doble que en la Argentina es presentada por el sello Acqua Records, con música de las bandas originales de las 23 películas del genial director. Y lo curioso es que resulta difícil determinar si lo clásico de estas músicas (que no radica por supuesto en el lenguaje musical propiamente dicho) corresponde en sí a lo que se escucha o, por el contrario, a lo que alguna vez se vio en el cine mientras estas piezas sonaban. Lo señaló alguna vez el propio Fellini: "La música de mi preciado colaborador y gran amigo, Nino Rota, está tan profundamente atada a mis personajes y a las historias que he contado que las hacen revivir en la memoria y en el sentimiento en la forma más tocante y sugestiva". Aunque siendo el recorrido de este disco exhaustivo, también se incluyen músicas compuestas por otros colaboradores de Fellini, como Felice Lattuada, Gianfranco Plenizio, Nicola Piovani y el argentino Luis Bacalov.

El audio de muestra elegido corresponde a la musica compuesta por Nino Rota para la película Ensayo de Orquesta.

Más información sobre el catálogo de Acqua Records:
www.acqua-records.com.

jueves, 10 de enero de 2008

4. Trío Luminar - Mozart: Trío Sonata













Hay que decir que en la Argentina existen los buenos intérpretes de música académica, tanto como los buenos compositores, en una tradición que a pesar de no ser tan extensa como la europea, por obvias razones históricas, ofrece de todos modos nombres de gran relevancia. Si estos intérpretes y estos compositores no son más difundidos, es en buena medida debido a que la industria discográfica local ha tenido la costumbre de replicar lanzamientos internacionales antes que priorizar las ediciones propias. Existen por supuesto excepciones, pero fue necesario que algunos sellos independientes tomasen la iniciativa para que lentamente comenzaran a aparecer valiosos discos de artistas clásicos argentinos. Por supuesto, no sería razonable pretender que todo lo editado por tales sellos sea bueno y valga la pena. Lo mismo que sucede con los discos de una gran multinacional, es necesario saber buscar y elegir. Por este motivo es que destacamos este reciente lanzamiento del sello Tradition, que sín duda se cuenta entre lo que vale la pena conseguir y escuchar.

Fundado en el año 2000, el Trío Luminar está integrado por tres de las mejores instrumentistas de cámara argentinas: Marcela Magín en viola, Lucrecia Jancsa en arpa y Patricia Da Dalt en flauta travesera. El disco, el segundo editado por el ensamble, ofrece un repertorio variado, que abarca desde cinco piezas de Luis Gianneo y el Poema del pastor coya de Angel Lasala, hasta la Suite popular española de Manuel Moreno Buendía, pasando por Jaques Ibert (Dos Interludios), Arthur Honneger (Pequeña Suite) y Carl Philipp Emanuel Bach (Dos Minués y una Polonesa).

Pero la perla del disco es -no podía ser de otra manera- una sonata de Wolfgang Amadeus Mozart, que en realidad no fue concebida como trío, sino como un dúo para violín y viola, catálogo Köchel 423. La transcripción para esta combinación instrumental, que resulta tan intimista como atractiva, fue elaborada por el compositor húngaro Deszö D'Antalffy (1885-1945). Pero hay que señalar que la instrumentación escogida no resulta en absoluto ajena a Mozart, quien en 1778 compuso un concierto para arpa, flauta y orquesta (K. 299), del cual se hicieron reducciones que de hecho emparentan ambas obras.

Esta sonata a trío se desarrolla en los tradicionales tres movimientos Allegro, Adagio, Allegro. De los cuales hemos escogido, para escuchar aquí, el primero.

Para comprar este disco o conocer más sobre él:
www.cdtradition.com.ar

martes, 8 de enero de 2008

3. Doña Furia Gaucha - Fer Isella & Makanudos











Es difícil ser "el hijo de". Sobre todo cuando se trata, tanto en el caso del padre como del hijo en cuestión, de dos artistas. Porque las comparaciones, que por lo general son odiosas, se vuelven además inevitables. En estos casos, lo mejor para el hijo es intentar diferenciarse lo más posible de su progenitor, hacer claramente su propio camino, para intentar alcanzar un lugar que le sea legítimamente propio.

Y esto es lo que consiguió hacer Fer Isella, hijo del popular folclorista Cesar Isella, que acaba de editar su disco compacto titulado Doña Furia Gaucha. Se trata de un disco de folclore, finalmente, pero tan alejado del modelo paterno que nadie podrá acusar al artista de intentar usufructuar la fama de su apellido.

Isella recurre a una fórmula de fusión en sus composiciones, donde el folclore argentino se mezcla con instrumentos eléctricos, procesadores y elementos tomados de otros géneros, primordialmente el jazz contemporáneo. El resultado es un disco atractivo, joven y fresco, en el cual predomina lo instrumental por sobre lo cantado, con mayoría de composiciones propias. Llaman de inmediato la atención, por lo atípico, algunos títulos (Music for white backgrounds, Mil alergias, Be quiet...), que dan cuenta de la intención general del trabajo. Así como también una vidala norteña cantada en inglés, que hemos escogido para escuchar aquí junto con una pieza instrumental titulada Turn over. Tampoco faltan las versiones de temas ajenos, y así es como se incluyen estupendas miradas sobre La juguetona de los Hermanos Abalos y La arenosa del Cuchi Leguizamón, y como bonus track Canción de lejos, de Isella padre y Armando Tejada Gómez.

La edición, de carácter independiente, da cuenta de la experiencia del músico como productor para el sello Sony en la ciudad de Nueva York. Y cabe mencionar la inclusión de un booklet visualmente muy llamativo, que inusualmente elige priorizar el arte gráfico por sobre las habituales notas.

Para conocer más sobre este disco:
www.ferisella.com / www.limbo-music.com