sábado, 24 de mayo de 2008

10. Luis Eduardo- Orias Diz - Kammermusik









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Los melómanos que vivimos en este presente somos afortunados. En cualquier otra época, para disfrutar de una obra musical, cualquiera fuese la variedad a la que perteneciera, era necesaria la presencia física del intérprete. Hoy en cambio tenemos a disposición discotecas, reales o virtuales, a la espera de que decidamos escuchar lo que nos venga en gana. Pero nuestro tiempo posee además el signo de la heterogeneidad. Y esto es algo de lo cual dan cuenta los dos últimos discos del guitarrista Luis Eduardo Orias Diz, quien se aboca a las diferentes sonoridades de la música del siglo XX.

Han sido dos los discos que, con poco tiempo de diferencia, ha producido este inquieto músico. El primero, titulado Kammermusik, incluye obras de Hans Werner Henze, Toru Takemitsu, Luciano Berio y Marcos Franciosi; en tanto el segundo, titulado Interludio, a dúo con su colega Adam Khan, ofrece composiciones de Walter Heinze, Leo Brower, John Duarte y Steve Marsh. Lo que ambos discos tienen en común, más allá de que todos estos autores resultan prácticamente contemporáneos, es la consecuente heterogeneidad acústica. Es por eso que la música que hemos seleccionado en este caso no resulta estrictamente representativa de estos dos discos, sino en todo caso lo que más tuvimos ganas de escuchar al momento de elegir.

La primera pieza es una interesantísima transcripción para guitarra de Clapping Music de Steve Reich, compositor estadounidense (n. 1936) muy afecto al minimalismo. La última, una pista del CD Interludio: el número final de la Suite inglesa compuesta por el británico John Duarte (1919-2004). En medio de estas dos piezas instrumentales, las dos primeras canciones del ciclo Folk Songs del italiano Luciano Berio (1925-2003), en un arreglo que nunca antes había sido llevado al disco, con la participación de la mezzo Cecilia Pastorino y los integrantes de la Compañía Oblicua de Marcelo Delgado. Cabe señalar que para componer estas piezas -once en total- Berio trabajó sobre materiales provenientes de las tradiciones populares de diferentes países y regiones, dando cuenta de otra de las particularidades de nuestra estética contemporánea: la libertad del compositor contemporáneo de recurrir a las sonoridades de culturas cuyos orígenes se pierden en el tiempo. Uno de los efectos de lo postmoderno, o de la así llamada globalización, es que nada nos resulte del todo ajeno.

Es posible, aunque no probable, que no todas las pistas de estos dos discos sean del gusto del eventual oyente. Pero en ambos casos se trata de buenos ejemplos de la heterogeneidad estilística de un tiempo que, como ya hemos dicho más arriba, nos tiene como protagonistas privilegiados.