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Marco Sanguinetti: Los Procesos de Franz

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Seamos absolutamente honestos: de no haber sido porque sabemos que "Los procesos de Franz" es la música de un espectáculo realizado a partir de la obra literaria de Franz Kafka, acaso no se nos hubiese ocurrido calificar las piezas incluidas en este disco de "kafkianas", como de hecho estamos dispuestos a hacerlo. Porque lo cierto es que el calificativo cae aquí como anillo al dedo. El piano avanza y retrocede, juega con los silencios, con los tempos, va resolviendo la música por territorios no siempre reconocibles a primera vista, por momentos incluso contradictorios. De alguna manera, queda en claro en estas piezas que el otro oficio del pianista y compositor que es Marco Sanguinetti es el diseño. Sin embargo, la música que en este caso se revela como un artificio, se aprecia no sólo por su ingenio, sino también por su condición. Es necesario señalar que estamos ante un álbum de música incidental. La obra ha sido concebida originalmente para ser un es...

Gandini, Alberdi y otras rarezas

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Incluso cuando muchos no se hayan siquiera enterado, en el año 2005 la Biblioteca Nacional abrió a la consulta del público su archivo de partituras, integrado por un estimado de más de 300.000 piezas, que fueron afectadas a un necesario y tantas veces demorado trabajo de inventario. Se habilitó una sala de lectura y consulta especial en el tercer piso del edificio, ubicado en Aguero 2502, y otra reservada a los trabajos de curaduría. Con bastante buen criterio, estas salas fueron bautizadas con los nombres de Juan Carlos Paz y Gustavo Cuchi Leguizamón. La mayor parte de las partituras que conservaba la Biblioteca corresponden a trabajos de compositores argentinos y/o rioplatenses, y sencillamente nadie sabía que se encontraban allí, como agujas perdidas en un inmenso pajar. Un pajar repleto de agujas, si se quiere. Pero entre tantas que había, resultaba imposible llegar a encontrar una en particular. El trabajo de inventariado desembocó en un segundo proyecto: se convocó a músi...

Remo Pignoni Inédito

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Siempre nos preguntamos por los límites que separan la música académica, a veces mal llamada "clásica" y otras veces "erudita", de la música que encuentra sus raíces en lo popular. Y con el tiempo y las músicas que vamos escuchando cada vez nos convencemos más de que dichos límites, para el caso de que en verdad existan, son por lo menos muy inciertos. En el caso del Remo Pignoni (1915-1988), músico santafecino, nacido en Rafaela, escasamente conocido por el público si se consideran sus méritos, su exploración del folclore argentino fue decididamente vanguardista, abordando las diferentes formas de la música popular desde su formación académica. Cuando falleció, el 15 de mayo de 1988, alguien notó que había cerca de un centenar de composiciones de Pignoni, casi todas sin editar y sin haber sido nunca grabadas. Hasta que la pianista Patricia Pamberti escogió 20 de esas piezas para conformar el repertorio de este CD, un disco de música argentina, a medio c...

Alejandro Miniaci - Guitarloops

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Durante mucho tiempo se discutió, y todavía se sigue discutiendo en algunos ámbitos, dónde reside la belleza de la música. Algunos han señalado que la música no puede tener un mensaje objetivo, como el que sí podrían tener la literatura o las artes plásticas. Que el objetivo de la música no es describir ninguna cosa en particular, sino que se trata sólo de un conjunto de sonidos, organizados de determinado modo. Esta manera de pensar nos conduce a revalorizar la música como una estructura, por una parte. Y por la otra, a la idea de producir sonidos que sean bellos en sí mismos, para posteriormente jugar con ellos, variándolos, repitiéndonos como en una espiral sonora, en cuya evolución van sucediendo cosas. A veces esta evolución es rápida. Pero en otros casos, como contradiciendo la velocidad característica de nuestro tiempo, se da de una manera paulatina, como si cada nueva frase, como si cada nuevo sonido, se decidiera a ocupar el lugar que le corresponde sólo después de...

12. Angelica Olcese - Teresa Cibils

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powered by ODEO No tan conocida como acaso debería serlo entre el público latinoamericano, la poetisa chilena Angélica Olcese enfrenta el desafío de tratar en su obra cara a cara con uno de los temas más oscuros que se puedan proponer: el de nuestra propia finitud. El hombre carga con el dudoso privilegio de vivir consciente de que dispone de un tiempo de vida limitado, sin saber sin embargo el por qué ni el para qué de su presencia aquí en el mundo. La mayoría de las personas recurren al fácil trámite de la negación durante la mayor parte de sus vida. Es como si por no hablar de esta cuestión lograran cambiar las cosas. Angelica Olcesce, en cambio, con valentía, o quizás a pesar suyo, aborda el tema de lleno. Pero lo curioso es que muy a pesar de lo oscuro de la temática, su mirada no deja de ser por momentos luminosa. Cuando María Teresa Cibils conoció la poesía de Angélica, le propuso un desafío: convertir algunos de esos poemas en canciones. La propuesta suponía la dificultad de tr...

11. Issac Albéniz - Suite Iberia

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Su nombre completo fue Isaac Manuel Francisco Albéniz y Pascual. Nació un 29 de mayo de 1860 en Gerona, España, y sobre la base de la música popular de su país desarrolló sus mejores composiciones pianísticas, que algunos han comparado con las creaciones de Chopin. La Suite Iberia , integrada por doce Impresiones repartidas a su vez en cuatro Cuadernos , es quizás su obra de mayor madurez y aliento. Compuesta en París sobre el final de su vida, entre 1905 y 1909 (el año en que fallece), es una obra en cierto sentido nostálgica, y al mismo tiempo un compendio de sensaciones relacionadas con el sentir ibérico. La Suite Iberia es de hecho un monumental homenaje musical a España, al punto que Gabriel Fauré llegó a señalar: “Aquello que cinco compositores hicieron por Rusia (en alusión a Balakirev, Rimski-Korsakov, Borodin, Mussorgski y César Cui), un sólo hombre fue suficiente para resumirlo en España”. Ese hombre, por supuesto, era Albéniz. Pero este homenaje no transita por lugares comun...

10. Luis Eduardo- Orias Diz - Kammermusik

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powered by ODEO Los melómanos que vivimos en este presente somos afortunados. En cualquier otra época, para disfrutar de una obra musical, cualquiera fuese la variedad a la que perteneciera, era necesaria la presencia física del intérprete. Hoy en cambio tenemos a disposición discotecas, reales o virtuales, a la espera de que decidamos escuchar lo que nos venga en gana. Pero nuestro tiempo posee además el signo de la heterogeneidad. Y esto es algo de lo cual dan cuenta los dos últimos discos del guitarrista Luis Eduardo Orias Diz, quien se aboca a las diferentes sonoridades de la música del siglo XX. Han sido dos los discos que, con poco tiempo de diferencia, ha producido este inquieto músico. El primero, titulado Kammermusik , incluye obras de Hans Werner Henze, Toru Takemitsu, Luciano Berio y Marcos Franciosi; en tanto el segundo, titulado Interludio , a dúo con su colega Adam Khan, ofrece composiciones de Walter Heinze, Leo Brower, John Duarte y Steve Marsh. Lo que ambos discos tien...