miércoles, 6 de febrero de 2008

7. Zaida Saiace - Tango Novelle











¿Para quién se hace un disco? ¿Se hace para el público o se elabora para el propio artista? Esta es la pregunta que nos surge luego de escuchar el nuevo disco de la pianista argentina Zaida Saiace, que acaba de editarse a través del sello MDR.

La otra cuestión sería: ¿Quién es Zaida Saiace? ¿Qué música cabe esperar de esta pianista argentina, que viajó en su momento a París con una beca del Mozarteum Argentino, que más tarde se radicó en Alemania, donde fue grabada buena parte de este disco, que escribe Lieder (canciones de cámara en alemán) y se siente tan cómoda con Guastavino, que ama a Piazzolla y se codea con Gismonti, que mezcla géneros e instrumentos como si las fronteras para ella no tuvieran sentido?

Ambas cuestiones están relacionadas. Zaida Saiace acaso es todo lo antedicho porque si rinde cuentas de lo que hace, las rinde principalmente a ella misma. Cualquier artista se alegra, y no podría ser de otro modo, cuando lo que hace le gusta a alguien, pero Zaida no condiciona su música a la exigencia de un público. Cuando uno lee las notas incluidas en el booklet de este disco, se da cuenta que está accediendo, también en el disco, a una especie de diario personal. Y entiende el verdadero sentido de aquel disco anterior suyo titulado "Diario de pianista".

Aquí la libertad es incluso mayor que en aquel anterior registro. Conviven Guastavinos y Piazzollas con composiciones propias y de músicos populares (Pablo Paredes y Remo Pignoni), homenajes a Alemania y a Salgán, piezas tocadas en piano solo y otras con la colaboración de Pablo Mainetti en bandoneón, Horacio López en percusión, Fernando Galimany en contrabajo y también Lidia Borda con su voz (y este disco será una de las pocas ocasiones que el oyente tenga de escucharla cantando en alemán).

Galimany y Borda son, precisamente, quienes acompañan a la pianista en la estupenda versión de la Milonga sin palabras de Piazzolla que hemos incluido aquí para escuchar, enmarcada por dos piezas de Carlos Guastavino: Casandra, de la calle Galileo al principio, y Damián, de la calle Malabia después. No por nada Egberto Gismonti se declaró admirado por esta versión de la milonga piazzolliana, lo cual no es poco decir.

Más información sobre el catálogo MDR:
www.mdrrecords.com.ar

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