miércoles, 9 de julio de 2008

11. Issac Albéniz - Suite Iberia











Su nombre completo fue Isaac Manuel Francisco Albéniz y Pascual. Nació un 29 de mayo de 1860 en Gerona, España, y sobre la base de la música popular de su país desarrolló sus mejores composiciones pianísticas, que algunos han comparado con las creaciones de Chopin. La Suite Iberia, integrada por doce Impresiones repartidas a su vez en cuatro Cuadernos, es quizás su obra de mayor madurez y aliento. Compuesta en París sobre el final de su vida, entre 1905 y 1909 (el año en que fallece), es una obra en cierto sentido nostálgica, y al mismo tiempo un compendio de sensaciones relacionadas con el sentir ibérico.

La Suite Iberia es de hecho un monumental homenaje musical a España, al punto que Gabriel Fauré llegó a señalar: “Aquello que cinco compositores hicieron por Rusia (en alusión a Balakirev, Rimski-Korsakov, Borodin, Mussorgski y César Cui), un sólo hombre fue suficiente para resumirlo en España”. Ese hombre, por supuesto, era Albéniz. Pero este homenaje no transita por lugares comunes sino que es, por el contrario, una expresión personalísima, siendo éste, precisamente, el gran valor de esta serie de piezas. Varias de ellas integran el repertorio habitual de numerosos pianistas, Triana y El Puerto entre ellas, pero otras son muy raramente ejecutadas, en parte debido a la enorme dificultad que exige su interpretación. En muchos pasajes, Albéniz recurre a la escritura en tres pentagramas en lugar de los dos que suelen ser utilizados en la composición para el piano; tal es el grado de densidad de algunos de los momentos de esta obra.

Es la pianista argentina Valentina Díaz-Frénot, residente en la República del Paraguay, la encargada de darle vida a esta Suite a través de una valiosa edición doble, distribuida en Argentina por Pretal. Alumna de Alicia de Larrocha -una especialista, precisamente, en la ejecución de esta obra- Frénot incluyó también en el disco la pieza titulada Navarra, que originalmente iba a formar parte de la Suite, aunque más tarde Albéniz, por motivos que no se terminan de comprender, haya decidido dejarla de lado. Musicalmente, según a menudo se ha señalado, esta pieza mantiene una coherencia global con el resto de aquellas que terminaron integrando oficialmente el trabajo.

“Nunca la música alcanzó a dar impresiones tan variadas, tan ricas de color. Uno cierra los ojos como deslumbrado ante la vista de tanta riqueza de imágenes. Hay muchas otras cosas más aun en estos cuadernos de Iberia, donde Albéniz ha puesto lo mejor de sí mismo y ha llevado su escrúpulo por la escritura hasta la exageración, impulsado por una necesidad generosa que lo llevó a tirar la música por las ventanas.” Cabe señalar que en este caso se trata de una opinión autorizada, tanto como que fue proferida por Claude Debussy.

La pieza seleccionada en el audio aquí incluido es Almería, y pertenece al Segundo cuaderno de la Suite.

1 comentario:

Atilio dijo...

Que bueno es encontrar una página como esta. Con una buena selección de piezas y recomendaciones.

He llegado a aquí desde el link de la programación diaria de Amadeus. Estoy escuchando cada entrada en este blog y me gusta la consistencia en el gusto del autor.

Soy un neófito en esta materia y no conocía la obra de Issac Albéniz. Me ha gustado mucho esta pieza como así tambien la interpretación.

¡Saludos!